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viernes, 25 de abril de 2014
martes, 3 de diciembre de 2013
Sistema de Ayuda a la Dependencia y
la Autonomía Personal, Ley 2006.
Cuando hablamos de ley
de dependencia nos referimos a un carácter permanente, en donde se encuentran las personas que, por razones
derivadas de la edad, la enfermedad o la discapacidad y ligadas a la falta o a
la pérdida de autonomía física, mental, intelectual o sensorial, necesitan la atención
de personas que les ayuden a realizar las actividades básicas de la vida
cotidiana.
A partir del
nombramiento y la existencia del Sistema de Ayuda a la Dependencia y a la
Autonomía Personas, ley 2006 han surgido frustraciones, éxitos y necesidades de
la misma.
Para comenzar desde mi
punto de vista voy a señalar algunas frustraciones que surgieron durante la
aplicación de esta ley en nuestro país.
La edad a la que
aparece la dependencia, también se ha retrasado, es decir, ha descendido la
probabilidad de padecerla hasta edades más tardías. La ley de dependencia no ha respondido a las
expectativas creadas.
No se ha tenido en
cuenta a las personas que sufren alguna discapacidad. La discapacidad afecta al
10 por ciento de la población general, por lo que se ha insistido a las
políticas de las administraciones para que cuenten con las personas que sufren
algún tipo de discapacidad.
La Ley da respuesta a
muchas personas, pero ha estado mal desarrollada, y eso ha generado que las
comunidades no puedan pagarla y que el modelo sea muy complicado.
Queremos corregir estos
problemas porque sabemos que la Ley de Dependencia ha generado mucha
frustración, desencanto y desánimo. Las altas expectativas no se han cumplido.
Consultando datos
estadísticos hay 300.000 dependientes que no reciben ayudas y ayuntamientos y comunidades
deben 1.500 millones a la patronal del sector.
La ley de dependencia,
fue aprobada el 20 de abril de 2006 por el Consejo de Ministros y el 30 de
noviembre de 2006 fue aprobada de forma definitiva en el Pleno del Congreso de
los Diputados con una amplia mayoría. Dicha ley atiende a 600.000 personas que
no pueden valerse por sí mismas.
Supone un importante
logro social, puesto que implica que las diferentes Administraciones públicas
han de comprometerse a atender en todas aquellas personas que requieran ayuda y
apoyos para "poder ejercer sus
derechos de ciudadanía, acceder a los bienes sociales y desarrollar las
actividades más esenciales de la vida diaria", el principal reto de esta
Ley es el de desarrollar políticas de actuación que promuevan la calidad de
vida.
Supone un éxito social,
resultado de las mejores condiciones educativas, sociales y sanitarias que han
logrado reducir la mortalidad a todas las edades de la vida. Pero además, la
edad a la que aparece la dependencia, también se ha retrasado, es decir, ha
descendido la probabilidad de padecerla hasta edades más tardías, por tanto,
podemos predecir que, implantado políticas de promoción de la salud y
prevención de la dependencia, podría lograrse que los años de vida ganados
puedan ser, años con salud, sin dependencia.
Esta ley desde su
aprobación hasta hoy día ha tenido muchos obstáculos, al principio se vió como
una genial idea del presidente del gobierno que gobernaba durante la época y
que estarían seguro de que muchas personas se beneficiarían de dicha ley. Años después ésta está generando disputas por
que está teniendo problemas de financiación y están surgiendo así
enfrentamientos entre el gobierno y partidos políticos con otros ideales.
Son muchos los cientos
de personas que esperan las ayudas prometidas, y que ven cómo debido a la
crisis económica, dinero que iba destinado a la consecución de esta ley ha sido
destinado a otros fines.
La ley de dependencia
no satisface muchas necesidades de los discapacitados.
Las esperas y los
retrasos de la elaboración de los planes individuales y en la concesión de las
ayudas han sido hasta ahora el principal motivo de queja, pero no el único.
Cuando a las familias se les comunica el tipo o la cuantía de la ayuda no
necesariamente se sienten satisfechas.
Las administraciones
empezaron por reconocer que el número de peticiones de ayuda a la dependencia
superaba sus previsiones.
Necesidades de
titulación y formación del personal en atención a la dependencia.
Una de las necesidades
más importante, aunque perjudique a muchas personas la ley de dependencia hay que pararla y
revisarla…No es posible que todos reciban ayudas públicas. Pero para eso es
necesario que los grupos políticos se pongan de acuerdo.
Las familias no tienen
ingresos para hacer frente a los costes elevados que requiere una atención
integral como la que necesitan las personas con más dependencia.
Nuestro objetivo es
poner sobre la mesa la necesidad de atención personalizada y reforzar la
autoestima de los mayores.
viernes, 22 de noviembre de 2013
Exclusión Social
Desde mi perspectiva para empezar hay que tomar conciencia de
nuestra invalidez para afrontar un tema tan grave y dramático como este de la exclusión,
que afecta de diferentes formas, al menos, a la mitad de la población.
La exclusión hoy es un
fenómeno social y una cuestión política, económicamente mala, socialmente
corrosiva y políticamente explosiva. Excluido es quedar fuera de una persona,
un colectivo, un sector, un territorio, está excluido si no pertenece a no se
beneficia de un sistema o espacio social, político, cultural, económico, al no
tener acceso al objeto propio que lo constituye: relaciones, participación en
las decisiones, en la creación de bienes y servicios por la cultura y la
economía etc…
Hablar de exclusión social es expresar y dejar constancia de
que el tema no es tanto la pobreza y las desigualdades en la pirámide social
sino, en qué medida se tiene o no un lugar en la Sociedad, marcar la distancia
entre los que participan en su dinámica y se benefician de ella, y los que son
excluidos e ignorados fruto de la misma dinámica social.
Se contempla la exclusión como manifestación, expresión y
resultado de una determinada estructura social.
Además la estructura y organización social de nuestro mundo
ha generado una dinámica de exclusión que afecta a todos los ámbitos y escalas:
trabajo – paro, mujer - hombre, ciudad
- tiempo, etc. Como opuestos, hace
patente a nuestros ojos, múltiples manifestaciones del fenómeno exclusión.
Vivimos en un mundo, en una sociedad que excluye. Cuatro de cada cinco seres
humano están excluidos.
La exclusión a la que nos referimos es fruto del Sistema.
Tradicionalmente se ha identificado con la pobreza severa y crónica, pero
reducida al ámbito económico. Hoy este concepto se amplia, nuestra sociedad
toma conciencia de sí misma y de sus disfunciones. El problema no reside tan
sólo en las disparidades entre los más favorecidos y los más desfavorecidos de
la escala social, sino también en las
que existen entre quienes tienen un lugar en la sociedad y los que están
excluidos de ella.
También por exclusión social se
entiende la falta de participación de la población en la vida social, económica
y cultural de sus respectivas sociedades debido a la carencia de derechos, recursos
y capacidades básicas (acceso al mercado
laboral, a la educación, a las tecnologías de la información, a los sistemas de
salud y protección social, a la seguridad ciudadana) que hacen posible una
participación social plena. La exclusión social es un concepto clave en el
contexto de la Unión Europea para abordar las situaciones de pobreza, vulnerabilidad, pobreza y marginación de partes de su población. El concepto también se ha difundido, aunque
más limitadamente, fuera de Europa.
Hay personas que se han visto descolgadas tanto de sus redes
naturales como de los mecanismos de protección general y se ven cada vez más
desprovistas y vulnerables.
Creo que es realmente preocupante
hablar de exclusión social en nuestra sociedad. La exclusión social ha dado
lugar a una mala situación en nuestra sociedad que refleja la pobreza de muchos
países, dicha exclusión afecta a muchos
ciudadanos. Estamos ante una situación bastante grave ya que no todo el mundo
posee una igualdad de oportunidades. Está aumentando el número de familias en
situación de pobreza. Sin recursos para poder vivir, con todo esto podemos observar
que este modelo de bienestar ha sido erróneo.
Por último quiero señalar los
impactos de la exclusión, es decir son muy profundos y destructores
desembocando fácilmente en múltiples situaciones de riesgo: desestructuración
personal y familiar, falta sentido de la vida, fracaso escolar, huida de la
escuela, familia, entorno, alcoholismo, drogadicción, racismo, xenofobia, desempleo,
enfermedades mentales, discapacitados, abandono...
Desde mi perspectiva, la exclusión
está yendo más allá de la pobreza y marginación.
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